Natanael

Sunday, August 27, 2006

Hace mucho que no pasaba por aquí. Una de las razones es que estaba intentando hacer algo útil con mi vida, otra, es que no lo conseguí.

Mientras, redactaba borradores de cosas, entre otras, esta introducción, con la que pretendía encabezar un panfleto sobre las corporaciones modernas. Supongo que si queda alguien por ahí que pueda leerlo, al menos, pasará un rato. A mí, me sirve como ensayo, ya que estoy usando el procesador on line http://www.writely.com


INTRODUCCIÓN.

"Ganarás el pan con el sudor de tu frente" (Gn 3,19)

Las Tecnologías de la Información y Comunicaciones - a las que nos referiremos como TIC, a partir de este momento - son un agente de cambio y construcción de la realidad, cuestión que se hace evidente en fenómenos como la globalización, los mercados de capitales, y los cambios en modelos de negocio tan arraigados como han sido la banca, el sector de seguros, e incluso la venta de bienes de consumo. Las TIC son un instrumento, un elemento estructural[1], como lo es el edificio de unas oficinas o el cuchillo de un carnicero, algo necesario, relevante, pero no directamente relacionado con el negocio, pero esto no ha impedido que se conviertan en un sector independiente, de gran peso ponderado en la generación de riqueza, que ha necesitado de una numerosa fuerza de trabajo para que mantenga en pie un edificio que en ocasiones parece construido sobre el aire.

Esa mano de obra, ese proletariado de la tecnología, es el público directo de este texto, es el sujeto - a veces pasivo y a veces activo - de las experiencias que se detallan. Es de suponer que los trabajadores del entorno de las TIC que lleguen hasta estas páginas se verán reflejados de alguna forma en ellas, que comprenderán de un solo vistazo las hipótesis defendidas y que podrán tomar la información elaborada y construir sobre ella, darle un uso, discutirla o interiorizarla, según los casos.

Sin embargo, se busca también describir el tejido constituido por dichos trabajadores para los que no son parte directa del mismo. Puede preguntarse el lector si ese conocimiento resulta de utilidad al que es ajeno al mundo de la tecnología. La respuesta - salvo en algunos casos - es rotundamente sí. Cualquiera que trabaje en una estructura corporativa moderna puede extrapolar, encontrar elementos comunes, especialmente aquellos que se refieren a manipulación, a comportamiento corporativo, a compromiso y pueden por comparación adquirir conocimientos de aplicación en su propia situación. Debe tener en cuenta el lector, además, que dada la demanda de mano de obra que tiene y que ha tenido el sector, existen perfiles - jóvenes con casi cualquier formación, incluidos los estudiantes de letras - que son susceptibles de acabar formando parte de este grupo. También está dirigido a los consumidores de TIC, tanto los que consumen a pequeña escala, esos que compran o incluso piratean un videojuego, como a aquellos que forman parte de empresas que son clientes de grandes consultoras, que emprenden proyectos de millones de euros casi saltando al vacío. Ambos pueden estar interesados por pura conciencia social, como aquellos que han dejado de consumir ciertas marcas al saber que la mano de obra eran menores recluidos en naves industriales o en términos prácticos, porque a través de la “calidad” de los proveedores puede augurarse una idea aproximada de la calidad del producto final. Tal vez acaben exigiendo una etiqueta de “Tecnologías justas” semejantes a las de “Comercio justo”.

Con el cristal graduado que proporciona la psicología - en especial la psicología social, aunque entraremos en elementos como el conductismo puro y duro -, se verán efectos comunes en las empresas, como el “capillismo” o “groupthinking”, la capacidad de autoengaño en los grupos, la sumisión, la coerción, o los engaños más comunes con los que se venden las políticas organizacionales, y como el uso de un determinado lenguaje influye sobre nosotros a través de unos cuantos ejemplos. Se describirán a través de casos concretos fenómenos nada sutiles de manipulación a través del miedo, o a través de información que debería estar restringida sobre la vida privada y se relatará cómo se trasladan cada vez más responsabilidades de la organización y del estado al trabajador, como aquellas referidas a la salud y a la formación.

Para desarrollar estas ideas, se pretende trazar un itinerario, un camino que será recorrido valiéndose de datos en bruto, bibliografía, casos específicos y paradigmáticos que el que suscribe puede narrar de primera mano. Se emplearán términos como engaño y solidaridad, como ética y sumisión, casi prohibidos en los discursos que se escuchan en las organizaciones actuales. Quizás no baste el conocimiento para cambiar, pero al menos, ayuda para reconocer los errores e intentar subsanarlos.



[1] En un artículo publicado en la prestigiosa Harvard Business Review, Nicholas Carr publicó un artículo titulado “IT doesn’t matter” que provocó ampollas. En el artículo, Carr argumentaba que las TIC son algo cuya adquisición, tenencia y uso, no otorgan ya ventaja sobre la competencia. Por supuesto, hay muchos que no están de acuerdo, especialmente en nuestro país, donde la penetración de las TIC aún no está al nivel que debería, pero pensemos en la electricidad: la energía eléctrica debió crear una gran diferencia entre los que la poseían y no la poseían, pero hoy por hoy es considerada un suministro más, indispensable, pero no parte de la estrategia de diferenciación.